Enclavada en los impresionantes Alpes franceses, Praz de Lys - Sommand es un sueño hecho realidad para los amantes de los deportes de invierno y las familias que buscan una escapada memorable. Famosa por sus impresionantes vistas del Mont Blanc y su nieve perfecta, esta estación promete una auténtica escapada alpina. Con un terreno que se adapta a todos los niveles de habilidad, todos los visitantes pueden saborear la emoción de las pistas. ¿Y cómo llegar? Es pan comido. No hay más que preguntar a los viajeros frecuentes que hablan maravillas de 'Praz de Lys - Sommand Ski Transfer' y 'Praz de Lys - Sommand Airport Transfer'.
Desde mediados de diciembre hasta mediados de abril, las condiciones para esquiar son de primera, lo que atrae a multitudes ávidas del subidón del descenso. Cuando la nieve se derrite, este lugar mágico se convierte en un paraíso estival de julio a septiembre, ideal para practicar senderismo y ciclismo de montaña en medio de paisajes verdes y exuberantes.
Con una extensión de 1.280 hectáreas y 60 kilómetros de pistas de esquí vírgenes, la estación ofrece una mezcla de pistas de infarto. Con elevaciones que oscilan entre los 1.243 metros de la base y los 2.000 metros de la cima, los descensos son largos y variados. A los principiantes o a las familias con niños pequeños les encantarán las 23 pistas para principiantes diseñadas especialmente para ellos. Si está preparado para un poco más, hay una sólida selección de 13 pistas intermedias y 9 pistas desafiantes que prometen emoción y vistas espectaculares. Para los más atrevidos, las 4 pistas avanzadas pondrán a prueba su destreza y le recompensarán con unas vistas impresionantes.
Los 23 remontes de la estación, entre modernos telesillas y telesquíes, le permitirán desplazarse con facilidad. Praz de Lys - Sommand es un destino de primera, tanto para perfeccionar sus habilidades como para disfrutar de las maravillas invernales. Gracias a las cómodas opciones de traslado, como "Traslado a Praz de Lys - Sommand", podrá acceder a las pistas vírgenes en cuanto llegue, preparando el terreno para una aventura inolvidable.