Zermatt es famoso por su espectacular telón de fondo, dominado por el emblemático Matterhorn. Este encantador pueblo sin coches irradia una calidez acogedora con sus acogedores chalés de madera y su vibrante ambiente après-ski, que invita a los viajeros a relajarse tras un emocionante día en las pistas.
Con más de 360 km de pistas vírgenes para todos los niveles, desde principiantes hasta profesionales experimentados, Zermatt presume de unas vistas impresionantes que hacen que cada descenso sea memorable. Además de esquiar, los aventureros pueden practicar raquetas de nieve y parapente o simplemente disfrutar de delicias suizas como la fondue. ¿Qué más se puede pedir? Esta estación lo tiene todo.
¿Cómo llegar? Nuestros traslados de Bérgamo a Zermatt duran unas tres horas, una ruta fácil y panorámica que le permitirá disfrutar de una fantástica escapada alpina.
Aquí tiene todo lo que necesita saber sobre nuestros traslados sin contratiempos:
